La moda de las vacaciones solidarias

A pesar de la gran labor que estan haciendo muchas asociaciones, ONGs y sin olvidar a los que a titulo personal y desde el anonimato, ponen su granito de arena cada día para mejorar la realidad desfavorecida de otras personas… todavía, y cada vez más, hay un creciente número de negocios encubiertos bajo el titulo de “asociaciones solidarias”, “viajes solidarios”, “campos de trabajo”, “proyectos solidarios” etc, ensombreciendo y manchando la imagen de las primeras.
Las vacaciones y proyectos solidarios se han puesto de moda, pero a veces no somos conscientes de que el impacto que causan es mas negativo que positivo… por muy buena intención que le pongamos.
Aquí mi reflexión basada en lo visto y vivido:

 

Cada fin de verano en Errachidia nacen una decena de asociaciones nuevas.
Para ello solo se necesitan:

– Un par de amigas que han hecho un voluntariado en la ciudad y tienen ganas de desarrollar su solidaridad montando ONG propia + unos 3 o 4 marroquís de la zona que quieren forrarse o “pillar cacho con extranjeras” + voluntarios ingenuos que no saben dónde se meten.

– Un par de marroquís que han visto como les funcionaba el negocio de vivir del cuento a sus amigos con asociación + una extranjera ingenua que hace de puente al contacto con los voluntarios + más voluntarios ingenuos que no saben dónde se meten.

– Y en las menos ocasiones: gente con gran corazón y sin necesidad de hacer labores solidarias en países más desfavorecidos para sentirse mejor consigo mismas, con formación y preparación, que conocen bien los lugares donde trabajan, la realidad social. De veras comprometidos con su labor, sin ánimo de lucro y sabiendo bien lo que hacen y sobre todo, conscientes del impacto que pueden crear en el lugar de acción.

Por desgracia abundan las 2 primeras, y escasean las últimas, y sé bien de lo que hablo.

Sin ánimo de ofender a nadie, con mi mayor respeto y esperando que nadie en concreto se dé por aludido directamente, ya que no doy nombres ni apellidos (aunque quien lo haga, debería reparar en el porqué) os voy a contar un hecho que sospeché, vi y viví en varias ocasiones y en varios puntos del país.

Yo también he sido voluntaria en Errachidia. También he querido montar una asociación, hasta que me di cuenta de que hago más bien en mi día a día de forma independiente y que no dejaría más un proyecto mío en manos de otros.
Y también he sido puente, y me arrepiento de ello, entre voluntarios y asociaciones. Creo que no seré ni la primera ni la última que ha visto amontonado material solidario entregado a algunas asociaciones muerto de risa durante meses, meses y más meses en el “cuarto de los trastos” de algún pueblito aparentemente humilde o humilde de verdad.

Cuando bajé a Marruecos por primera vez y participé en un voluntariado no tardé en darme cuenta de la realidad de algunos negocios encubiertos que por allí se mueven y abundan.
Hay gente solidaria de verdad, con buena formación. Gente solidaria con escasa formación que aunque con buenas intenciones, causan más impacto negativo que positivo. Y oportunistas y caraduras de turno que van a sacar provecho económico del asunto.

El día a día mal coordinado. Las escasas horas de actividades poco o nada organizadas… El comportamiento de los voluntarios, nada adecuado con el lugar donde estaban… la nula formación previa… abundan en Errachida y alrededores.

Si bien la repartición de las pocas tareas que implica el día a día (lavar platos de la comida y limpiar baños) y la convivencia con el resto de los voluntarios y coordinadores pueden ser muy enriquecedoras, al más puro estilo Gran Hermano solidario, y el contacto con los encantadores niños, así como la de amigos y amigas que te llevas de vuelta a tu país, harán que el balance de la experiencia sea positivo… Pero si analizamos de verdad la situación, apartando los sentimientos y emociones hacia la gente tan interesante que has conocido, y analizando de forma crítica y autocrítica la situación… ¿realmente fuiste útil, solidario y consciente de lo que hacías?

Yo analizo la realidad y a mí misma en aquella época, y en parte, la respuesta es NO.

Seguro que ese montón de niños con los que te haces fotos para subir a Facebook y juegas cada día lo pasaban estupendamente, y nada tiene de malo ir a jugar con ellos, pero recuerda que esos niños, cuando no estas tú, también juegan, ríen y se divierten.
Quizás a veces incluso tengan que pagar por ir a esos “campamentos de verano” tan guays que han organizado, y aunque sea una ridiculez para ti, para algunas familias no lo es.
Además de lo que tendrás que pagar tú, a veces justificado, a veces no.

Por otra parte, la conducta delante de los niños, el fumarte un porro en la hora de recreo a la vuelta de la esquina (a 2 metros de ellos), tu comportamiento con los coordinadores o amiguitos del pueblo con los que has hecho migas o con el que tienes un rollete y toqueteas o abrazas abierta y públicamente, el botellón de por la noche… el short, el escote, la mini falda… quizás no fueran del todo adecuados.
Las sociedades van cambiando a su propio ritmo, van asimilando, pero no debe ser al ritmo que los de fuera impongamos.
Ni si quiera tienen porqué cambiar en muchos aspectos, ni tenemos porqué ser su modelo en todo.
Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra…

Aparentemente tu comportamiento es inofensivo, pero cuando te vas de vuelta a casa los de allí sufren (sufrimos) la influencia de estos campos de trabajo y vacaciones solidarias, y también los extranjeros que pasan por allí después. Toca recoger lo que se ha sembrado, para bien o para mal, y si bien también hay cosas positivas, el impacto de lo negativo no tarda en dejarse ver y predominar.

Las críticas de los padres, la inculcación de la innecesaria cultura del botellón ,el concepto y confusión de libertinaje con libertad, las creencias erróneas de que el de fuera tiene más capacidades y por eso hay que esperar a que los voluntarios vengan a hacer lo que nosotros “no podemos”, el concepto de que el extranjero tiene pasta y viene aquí de voluntario y encima paga y se pega la juerga, y los coordinadores se la pegan también a costa de ellos porque les sobra el dinero (y todo lo que eso conlleva…) etc. etc. etc.

Llámalo voluntariado, acción social o intercambio cultural, llámalo viaje solidario… llámalo como quieras…
Pero si no hay
una formación e introducción y selección previa del voluntario al lugar donde va. Ni de los niños, jóvenes, mujeres y hombres “beneficiarios” de las actividades que se vayan a desarrollar. Si no hay una educación previa. Si no se tiene claro que se trata de una cooperación, un trabajo común, de igual a igual. Si no hay unas normas lógicas y estrictas de obligado cumplimiento. Si no se adapta uno a la cultura y lugar donde va, dejando todas aquellas conductas que puedan ser nocivas o difícil de entender para la nueva sociedad en la que te introduces…
Si vendes una actividad sin ánimo de lucro pero lo es (aunque quizás tu no lo sepas), entonces llámalo como quieras pero no será una introducción enriquecedora, ni será un acto solidario efectivo.
Será una invasión
a un lugar tradicional, con su cultura, sus costumbres, “imponiendo” tu cultura y tus costumbres
Sera una huella imborrable negativa.
Será un perjuicio más que un beneficio

Es posible que haya voluntarios que no estén preparados para vivir esa realidad ni para vivir con una familia del desierto.
Y hay familias, y pueblos, que quizás tampoco estén preparados, ni quieran recibir, acoger y convivir con ciertos voluntarios, quizás solo lo hagan por dinero. Y de nuevo abrimos la brecha de la necesidad del extranjero para que traigan el dinero.

Y lo peor de todo es que quizás tú no seas consciente, y no lo puedas ni ver. Seguramente cuando vienes a Marruecos disfrutas como el/la que más. Te sientes alguien integrado y querido por todos (?).
Sientes que haces una gran labor y que los niños y adultos te agradecen.
Piensas que todas esas cosas que has traído de España van a ser muy bien repartidas y caerán en las manos de las que más lo necesiten, incluso creerás que tu misma@ las pones en manos de quien más lo necesita…

Pero la realidad en numerosas ocasiones es otra, y la única forma de tomar consciencia de lo que pasa, es en un día a día, y no me refiero al día a día de una realidad paralela de un mes seguido en Marruecos “dándolo todo”, me refiero a un día a día en el que te topas con una cruda realidad a la que nosotros sin querer damos de comer.
Me refiero a descubrir cómo algunos viajes solidarios que dicen ser sin ánimo de lucro, se lucran.
A saber que el dinero que una asociación aportó para “x” necesidad, se use para otra cosa, o desaparezca…
Me refiero a que un envío de ordenadores para clases de informática queden durante meses bajo una sábana sin usarse, hasta el día de las visitas de asociaciones y voluntarios, que se lucirán incluso con falsa clase de informática para hacer 4 fotos de propaganda.
A medicamentos que acaban siendo vendidos. A ropa en manos de quien decía necesitarla, que acaba siendo cambiada por alcohol o vendida por un puñado de dírhams.
Me refiero a libros escritos en otros idiomas que andan comiendo polvo en lugares donde nadie los va a leer, entre otras cosas porque no conocen la lengua en la que están escritos.
Me refiero a asociaciones que siempre necesitan “de todo”, pero nunca reparten nada.
A extranjeros recaudando dinero para asociaciones, vendiendo artesanía fabricada en china o por grandes empresas y no en cooperativas de mujeres…

Lo triste es que muchas de estas asociaciones son coordinadas desde el extranjero, por alguien ajeno a la realidad del país. De Marruecos, en concreto. Que ponen en bandeja al listo de turno todo lo que necesita para sacar un dinero, contactos de posibles futuros clientes para llevarlos de viaje por Marruecos y un rollete de verano. Sin saber lo que en realidad está pasando, sin saber que el desglose de precio que ofrece a sus voluntarios solidarios para la actividad sin ánimo de lucro, esconde una apetitosa comisión por cada participante.
Otr@s extranjeros directamente son conscientes de todo y aprovecharon la oportunidad de negocio, he aquí el negocio encubierto.

En esto de repartir o donar solidaridad es difícil acertar, es cierto. Nunca sabes realmente donde va a parar tu dinero o si tu ayuda atiende a una necesidad…
Pero a veces, por muy buenas intenciones que tengamos de actuar a pequeña o gran escala y montar nuestro propio proyecto solidario a distancia, es necesario conocer primero y de buena mano la realidad del lugar. Si tan solo hemos estado en un país apenas 1 o 2 años, yendo a días contados… es muy probable que la información que nos llegue y lo que percibamos esté sesgado por el éxtasis que produce la novedad, lo diferente, y nos ciegue la experiencia y la realidad que tendríamos que ver.

Con esto no digo, ni mucho menos, que todas las asociaciones sean como describo, ni que todo el mundo tenga malas intenciones. Pero si sé que está pasando, y que organizaciones movidas por extranjer@s tienen una doble finalidad sin que ell@s sean conscientes y que gente marroquí solidaria de verdad y preparada para desarrollar proyectos solidarios enriquecedores, se ven ensombrecidos por otros que no tienen ni idea y ni les interesa tenerla, de manejar actividades de ese tipo.
Para jugar a ser un buen educador, integrador, animador o trabajador social, no basta con tener sensibilidad y sentirse solidario sin más.

A veces, para ser justos, toca hacer examen de conciencia:

luchar por la igualdad sembrando diferencias… es contraproducente.
Y trabajar ayudando a los más necesitados, favoreciendo a los menos necesitados, también.

Si realizas actividades solidarias, como voluntario o como coordinador de algún proyecto y no sabes de verdad 100% donde van a parar todas las cosas que reúnes para donar, si no conoces los precios reales de las actividades que vendes sin ánimo de lucro. Si ves que las personas con las que colaboras tienen detalles que realmente no son educativos para colectivo niños, o tienen un impacto más negativo que positivo en la población de actuación.
Si estas más pendiente de hacerte fotos con todos los niños del pueblo, y de ti lavando a mano la ropa, de ti dando clases, de ti acompañando a la mujer a por agua al pozo…. para subirlas a Facebook, que de tus tareas
Si la gente que mueves no ha recibido una formación o información y su comportamiento no es acorde al lugar donde van… piensa que en parte tú puedes ser responsable de una mala gestión de la solidaridad. Evítalo.
Nadie es perfecto, y todos nos podemos equivocar en nuestros actos o conductas. Pero también podemos reflexionar y auto analizarnos. Revisar, y cambiar.

voluntariado Marruecos

Viaje de estudios alumnos de Integración Social y Animación Sociocultural que organicé en 2012. Realizando intercambio cultural en Khamlia

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9 comentarios en “La moda de las vacaciones solidarias

  1. Hace tiempo quise hacer un voluntariado en Marruecos y en la ong para la cual colaboraba Servicio civil internacional , me dijo que habían anulado los voluntariados cn Marruecos porque veían cosas que no estaban bien y que hasta ver las cosas claras, Marruecos desaparecía de las opciones de voluntariado… Me fui a la India, he estado en ong que de verdad funcionan, como la vicente ferrer! Pero claro, no es tan fácil! saludos y gracias por tu post tan clarito!! saludos

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    • Gracias a ti por contar tu experiencia!
      La verdad es que después de años viviendo en este país, se de gente que tiene muy buenas intenciones, por desgracia rodeados de gente con muchos intereses de otro tipo… Hasta que esto no cambie seguira pasando lo que pasó con la ong para la que tu colaborabas con otras muchas… y es una pena, ya que hay mucho que hacer y muchas posibilidades para llevar a cabo actividades y acciones enriquecedoras…
      Desde que escribí este post recibi muchos mensajes privados de gente contandome experiencias como la tuya o como las del texto… Por desgraia es una realidad bastante latente.
      Espero que las asociaciones decentes se hagan eco, y ensombrezcan las de dudosa labor.
      Me alegro que tu experienca en India no haya sido igual!
      un abrazo

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  2. Suscribo y estoy de acuerdo con tus palabras. Lo viví en una ong gallega que trabaja en Guinea Bissau, lleva voluntarios sin formación, sin seleccionar, no hay plan de trabajo y todo se fotografía. Yo lo llamo la cooperación del escaparate, pagas un precio por comer y dormir que ni tan siquiera la cocinera guineana cobra, porque trabaja gratis. Uno de los voluntarios se fue de prostitutas. Es indigno, no volví más. Muchas veces las vacaciones solidarias son un negocio, cobran un pastón al voluntario que apenas revierte en la comunidad. Eso sí los fotógrafos de niños negros están las 24h trabajando sin aportar Nada a la aldea. O el dar montañas de materiales y ropa como si fuéramos los Reyes Magos, pero como nos sentimos genial dando cosas en detrimento del sastre y el vendedor de telas. Hay un ensayo titulado “Blanco bueno necesita negro pobre” lo podéis buscar por internet. Lo mejor es ir como tú eres sin representar a nadie, a ninguna ong y conoce el país de verdad sin intermediarios. Habla con los lugareños, aprende su lengua y escucha, sobre todo escucha. Cuando se habla de África se utilizan términos como ayuda, cooperación, microcréditos, comercio justo. Lo que hay que hacer es respetar y valorar, no mirarles como niños, ni como esclavos, sino tratarles de igual a igual. Hay proyectos de cooperación que son NEGOCIOS. Les pagan por hacer un producto de tela o de artesanía una miseria y lo venden en España 6 veces más. Como lleva la etiqueta de la cooperación y de que se colabora con ellos, hay que agradecérselo. Abrid los ojos e informaros.

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    • Vanessa, como me alegra tu participación! aunque a la vez me entristece tu experiencia… la cosa está muy expandida, y es una realidad el tema de los negocios encubiertos en las que queiren llamarse “Asociaciones”, “ONGs”, o “Estancias solidarias”
      EL fin de mi texto es que la gente que tenga ganas de cooperar, se replantee con quien, como, y si realmente atiende a las necesidades de la población en concreto, o a las suyas propias y a la sed de solidaridad que parece que tenemos en “occidente”…
      Gracias por comentar. Te espero por aquí mas amenudo, todas las experiencias cuentan, las positivas y las negativas. Así que gracias por compartir la tuya y por el articulo que recomiendas. Lo voy a buscar ahora mismo!
      Un abrazo!

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  3. Me ha encantado el artículo, y estoy de acuerdo con todo lo que tu dices.
    Tenía la ilusión de ir a un voluntariado, no sé , pensaba que iba a ser enriquecedor ayudar. Una conversación con un primo mío que estuvo años, cuando era joven, yendo de voluntariado me hizo pensar.
    Yo soy abogada, él me dijo | ¿qué pintas allí? Les vas a enseñar derecho en 15 días? , lo que tu haces allí no sirve. Si tu quieres lavar tu conciencia, yéndote quince días al año, con tu ropa de marca, y dejando tus comodidades al tercer mundo, estas perdiendo tu tiempo y el suyo. Con sólo quince días no haces nada. Vete seis meses y vive con ellos, ríe y llora con cada uno, ayúdales en su día a día . Para ir 15 días y después dejarlos allí tal y como estaban cuando llegaste, mete tu conciencia en la lavadora y manda el dinero que te vayas a gastar en el viaje a una ONG que de verdad sepas que invierte hasta el último céntimo en solidaridad.
    Y me explicó lo que el vio en esas vacaciones de voluntariado, que viene a ser lo mismo que has contado tú.
    Así es como decidí que no participaría en eso. Que seguiría participando como voluntaria en mi ciudad, y que cada vez que viaje, trataría aportar mi granito de arena, con aquellos que yo conociera y viera necesitados.
    Me ha gustado mucho leer tu artículo y ver que no soy la única que piensa así. Ahora esta de moda ser cooperante, el turismo solidario, pero la mayor parte de veces no es oro todo lo que reluce; ni los buenos son tan buenos.
    Un abrazo y feliz domingo!
    Pilar

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    • Hola Pilar!
      Gracias por participar y dar tu opinión.
      Sin duda, los buenos a veces no son tan buenos… Conozco casos de extranjeras que incluso han vendido articulos comprados en un “todo 100” a precio de risa, lo han vendido 4 veces mas caro diciendo ser “recogida de fondos para su asociación, y ayuda a los niños” y después sehan metido el dinero en su bolsillo. Una vergüenza.
      Así como pedir la donación de una lavadora para una asociación, y que la donación acabe en su propia casa..
      Es una pena que pasen estas cosas, y que hagan sombra a los que estan haciendo una buena labor de verdad. Pero es necesario que la gente sepa lo que hay. Que sepa que no todo el que suelta una propaganda bonita tiene la intención de llevarla a cabo. O que esa propaganda quizás ni si quiera encaja en el lugar donde quiere actuar…
      El voluntariado puede ser una experiencia muy enriquecedora para el propio voluntario, y se puede llegar a aprender mucho de la otra cultura. Pero es necesario que si se hace bajo el titulo de “ayuda”, el enriquecimiento sea mutuo… y por supuesto NO económico….
      Te espero por aquí en otra ocasión. Gracias por comentar!
      Un abrazo!

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